Las células del sistema nervioso pueden ser agrupadas en dos grandes
clasificaciones: las neuronas y las neuroglias. Las neuroglias son células de
sostén, nutrición, apoyo y protección. Las neuronas (http://www.profesorenlinea.cl/Ciencias/neurona.htm), gracias a la capacidad de su membrana que
permite el paso de partículas cargadas eléctricamente, se constituyen en
verdaderos conductores electroquímicos que permiten el funcionamiento del
sistema nervioso.
En 1906, el neurólogo español Santiago Ramón y
Cajal (http://es.wikipedia.org/wiki/Santiago_Ram%C3%B3n_y_Cajal) ganó el premio nobel de medicina. Este mismo
neurólogo postulo que las neuronas se desarrollan y reproducen durante los
primeros años de vida, llegan a un número determinado y posteriormente,
decrecerían en su número con el paso del tiempo. Desde esta perspectiva, el
número de neuronas que posee el sistema nervioso estaría determinado en una
precoz edad pues, además de lo anterior, las neuronas no tendrían capacidad
reproductiva.
Probablemente estos conocimientos estaban a la base
de la manera de comprender que ocurre con el sistema nervioso de las personas
que por distintas causas sufrían lesiones en el tejido nervioso. En estos
casos, indefectiblemente los neurólogos planteaban la irrecuperabilidad del
sistema nervioso. En función de lo anterior, solo se podrían recuperar las
funciones motoras y sensitivas relacionadas con el tejido nervioso afectado
durante un corto periodo de tiempo de solamente algunos meses. Posteriormente a
esos seis o doce meses ya no sería posible recuperar más tejido nervioso y por
tanto las funciones en las que intervenían. Probablemente tras el veredicto
médico, las esperanzas y por tanto, el trabajo realizado por quienes eran
afectados de lesiones al sistema nervioso, se veían reducidos al tiempo y los
limites dictaminados por el profesional. Pasado éste, las personas podían dejar
de ejercitar, disminuyendo sus expectativas. De esta forma se comprobaba lo
acertado del pronóstico del médico. Efectivamente si las personas no trataban
de recuperar más de su función después de ese tiempo difícilmente lo harían.
El avance en las neurociencias llevo a que en la
década de los noventa se descubriera que las células nerviosas si se
reproducen, a lo menos en algunos sectores cerebrales, y al descubrimiento de
que las prolongaciones neuronales involucradas en el funcionamiento nervioso
también cambiaban su dirección y extensión en función de las exigencias a las que se veían
sometidas. Las áreas en las que se constató la reproducción neuronal fueron principalmente
el hipocampo ubicado en el interior del lóbulo temporal y las neuronas del
bulbo olfatorio (http://heroesdelaciencia.blogia.com/2007/030601--se-reproducen-las-neuronas-.php). Ya me he referido al hipocampo como uno
relacionado a hipótesis que pretenden explicar la adquisición desde una
enfermedad tan grave y compleja como la esquizofrenia (http://psicologojorgesalazar.blogspot.com/search/label/Esquizofrenias). El hipocampo es una estructura que cumple
funciones importantes para el almacenamiento y funcionamiento de la denominada
memoria semántica y episódica. Las que nos permiten recordar conceptos, acceder
a ellos y recordar vivencias personales. Demás está decir que el hipocampo es
fundamental para todas las actividades cognitivas, ya sea de aprendizaje o
percepción.
La neurogenesis o producción de neuronas en el
hipocampo está relacionada con observaciones realizadas en animales frente a la
infección del retrovirus, ya que estos solo pueden infectar los genes de la
célula huésped en el proceso de división celular y afectan a las neuronas de
animales adultos. Si estos retrovirus pueden afectar a las neuronas de animales
adultos quiere decir que las infectaron mientras se reproducían en los mismos,
y por tanto, existe reproducción neuronal en estos (http://psicologia.laguia2000.com/psicologia-y-neurociencia/la-regeneracion-de-las-neuronas).
Como ya mencioné, el proceso a través del cual se
producen las neuronas se denomina neurogenesis y gracias a él, las denominadas
células madre indiferenciadas y totipotenciales (http://www.noticias.com/neurogenesis-crean-neuronas-de-celulas-madre-y-describen-su-desarrollo-en-el-hipocampo-cer.30505), se diferencian y especializan adquiriendo
características de neuronas. Las células madre están no solo en el tejido
neuronal, ni solamente en el de los embriones, si no en varios tejidos del
individuo adulto, incluido el tejido nervioso y su investigación promete
interesantes hallazgos especialmente relacionados con la enfermedad de
alzhéimer y parkinson, las que están relacionadas con pérdidas o afección del
sistema nervioso central y de las neuronas que contiene.
Estos descubrimientos microanatómicos y
fisiológicos pueden conllevar un cambio en la perspectiva con la que se
enfrenta el trabajo de ayuda a personas que han sufrido afecciones al sistema
nervioso. De tal forma que las personas que sufren accidentes vasculares
cerebrales u otro tipo de lesión ya no están condenadas a solo un tiempo
limitado de recuperación, tanto de la función como del tejido nervioso a ella
relacionada.
El terapeuta, al trabajar con estas personas, es un
factor ambiental facilitador en tanto componente de la vida social del
afectado. Pues, la juventud del sistema nervioso y su integridad dependería no
de nuestra capacidad mental en sí, si no de la vida social en tanto nos
facilite el ejercicio del sistema nervioso (http://chilepd.bligoo.com/content/view/1499/Las-neuronas-se-reproducen.html) para alcanzar objetivos, y en definitiva
mantener la juventud y el mejoramiento del mismo, en esto no solo está
relacionado el terapeuta, sino la familia, y en definitiva el completo estilo
de vida que lleve las personas.
Resulta que hoy es posible, gracias a los avances,
decir que el cerebro es similar a un musculo, es flexible, moldeable y
susceptible de mejorar gracias al ejercicio sostenido y sistemático.
El principio de Kennard (http://books.google.cl/books?id=Oh5WGlaoaTcC&pg=PA136&lpg=PA136&dq=principio+de+kennard+definicion&source=bl&ots=MRaLdTYat3&sig=D639e4-QNz010lGbrpsHDJX-Vk0&hl=es&ei=L58ATqyWCaXg0QGOg8DFDg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=5&ved=0CDkQ6AEwBA#v=onepage&q&f=false) establecía que mientras más temprano en la
vida se presenta una lesión cerebral, mejor será la recuperación de la misma.
Actualmente se ha comprobado que el cerebro adulto sometido a los mismo
estímulos que el cerebro infantil crece de la misma manera (http://futuromatasano.blogspot.com/2011/04/sometido-al-mismo-estimulo-el-cerebro.html). En otras palabras se acentúa el enfoque
nuevamente en el medio, en los estímulos, en lo social, y por tanto, en todos
quienes rodeamos a quienes son afectados o no de lesiones del sistema nervioso.
¿Cómo es que el sistema nervioso de las personas se
supera a sí mismo?, enfrentando las dificultades del medio. Buscando alcanzar
sus objetivos, las personas elevan su capacidad cerebral.
La terapia de restitución-inducción de movimiento (http://www.revistas.uchile.cl/index.php/RTO/article/viewFile/106/91), mediante la cual se inmoviliza la extremidad
sana de quien ha sido afectado de una lesión cerebral, obliga al paciente a que
ponga todo su esfuerzo en utilizar la extremidad afectada, lo que efectivamente
surte efecto positivo, tanto nervioso como muscular.
Estos descubrimientos tan optimistas relacionados
con el sistema nervioso, han dado más solides a lo planteado por visionarios
como Lev Vygotski (http://es.wikipedia.org/wiki/Lev_Vygotski), quien ya en 1924 escribe en su texto el
defecto y la compensación, al que es posible acceder en sus obras completas
tomo V, que los sistemas orgánicos,
incluido el sistema nervioso, tienen la capacidad de supercompensación frente a
las exigencias del medio. En otras palabras, cuando se ve lesionado o exigido
el sistema nervioso siempre responde con más intensidad, aumentando su
capacidad por sobre lo que requiere el daño o lesión. Como plantea Stern,
citado por Vygotski: “Aquello que no mata, me hace más fuerte”. (Vygotski,
1924).
La invitación es a ejercitar constantemente
nuestras capacidades cognitivas especialmente en las áreas en las que tenemos
más dificultad, hacerlo de manera sistemática y disciplinada. Pues el ejercicio
está a la base de un sistema nervioso saludable y joven.
cel/whatsapp: +56 9 6695 0125
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