De manera general es posible comprender con el nombre de psicosis a un conjunto de trastornos que tienen en común alteraciones en varias funciones psíquicas, principalmente de la percepción, del pensamiento, del lenguaje, de la motivación, etc... Algunos de sus síntomas más característicos son los delirios y las alucinaciones. Ambas son manifestaciones del profundo deterioro en la capacidad de evaluar la realidad. Dentro de las psicosis, las más importantes son la esquizofrenia, el trastorno esquizoafectivo y trastorno delirante.
Además de la predisposición genética relacionada con la adquisición de las psicosis, considerando como caso ejemplar a las esquizofrenias, existen factores ambientales. Lo que ya he enunciado en otro escrito.
Prevención prenatal.
Al respecto algunos estudios indican la importancia del cuidado durante el periodo prenatal, específicamente en el segundo trimestre de embarazo. Durante este periodo de vida fetal, se desarrolla un proceso denominado migración neuronal. Dicho proceso consiste en que las neuronas se movilizan desde el centro del sistema nervioso hacia los sectores periféricos y a través de un andamiaje formado por las glías radiales, células que les sirven de guia y sostén a las neuronas que se ubican en el sistema nervioso. Una afección viral de la embarazada producida entre los 3 y 6 meses de embarazo afecta este proceso de migración neuronal (http://www.depre.net/esquizofrenia-y-virus-origen-prenatal-de-la-esquizofrenia/), en el desarrollo del sistema nervioso fetal, lo que ha sido asociado con una mayor probabilidad de que el hijo sufra esquizofrenia durante la adolescencia e inicio de la edad adulta.
Según esta información es razonable suponer que la prevención de las
psicosis es posible a través del cuidado materno a partir del segundo trimestre
de embarazo. Estudios demuestran que
cuando el invierno (según parámetros estadísticos de infectología cuando se
registran el mayor número de enfermedades bronquiales y virales) concuerda con
el segundo trimestre de embarazo existe mayor probabilidad de que
posteriormente (adolescencia e inicio de adultez) se desarrolle esquizofrenia.
De
los cuidados al lactante y su madre.
Por otra parte, los trabajos de Donald Winnicott (http://es.wikipedia.org/wiki/Donald_Woods_Winnicott), psiquiatra y psicoanalista infantil, otorgan importancia a la formación del aparato
psíquico o, en términos más simples, de la mente. A partir de su trabajo, es
posible deducir como este proceso de desarrollo puede ser fundamental en la
posterior adquisición de trastornos mentales de forma que planteaba “La
finalidad del cuidado de niños no reside solamente en producir un niño sano,
sino en permitir también el desarrollo definitivo de un adulto sano” (http://www.tuanalista.com/Donald-Winnicott/9876/Las-psicosis-y-el-cuidado-de-ninos-1952.htm) y “las bases de la salud mental del adulto se
echan en su infancia y niñez y, por supuesto, en su adolescencia.” (http://www.tuanalista.com/Donald-Winnicott/8205/Las-bases-de-la-salud-mental-1951.htm)
En términos muy generales, Winnicott plantea que en
el desarrollo del niño, existe una etapa que denomina de dependencia absoluta (http://www.psicofisiologia.com.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=299&Itemid=36). Este periodo es el que transcurre desde el
nacimiento hasta los 6 meses de edad. Durante este periodo resulta fundamental
la función de la madre quien mediante su amparo, sostén e interacción, permite
que el bebe esté protegido de sucesos impredecibles, es decir, traumáticos que
puedan interrumpir lo que él llama la continuidad de existir. Lo anterior está
relacionado con cubrir necesidades fisiológicas fundamentales y responder a lo que el bebe espera. Si el proceso anterior es exitoso se produce
la integración del yo. Es la introducción del niño en el mundo compartido
exterior, en el mundo de la realidad de los seres humanos. Es importante al
respecto recordar que en las psicosis existe “un debilitamiento relativo o
absoluto del yo que le impida cumplir sus funciones” (Freud, 1938[1940]). (http://www.elortiba.org/freud18.html)
Dentro de este periodo de dependencia absoluta es
fundamental el papel de la madre, y la mirada del niño hacia ella. Winnicott
plantea como es que el niño durante su lactancia mira el rostro de la madre
pero, fundamentalmente el estado emocional de ella. Esto está implicado en la
formación de la mente del niño y de su futura salud mental (Winnicott, 1967).
Al respecto me parece saludable, tanto para la
madre como para su bebe, que no sean separados durante los 6 primeros meses de
vida, es decir, durante la etapa de dependencia absoluta. Esto puede
considerarse una manera de prevenir el surgimiento de enfermedades mentales
como las psicosis. Favorecer que el estado de ánimo de la madre sea el mejor
durante este periodo estará vinculado con el proceso de desarrollo del yo del
bebe. El bienestar psíquico del ser humano en formación dependerá en importante
medida de esto.
La
importancia de la dimensión familiar-social y política.
En función de lo anterior es necesario reconocer
que sí es posible una prevención de las psicosis considerando los factores
ambientales predisponentes o que facilitan su aparición. Pero esta acción debe
ir más allá de la intervención psicológica individual considerando la
intervención familiar e institucional. Se trata, además de educar o tratar a
las personas, de abordar tanto el aspecto personal como familiar y social
implicados en el fenómeno, generando
políticas orientadas a proteger el bienestar de la madre durante el embarazo y
que aseguren su presencia durante a lo menos los 6 primeros meses de vida de su
bebe.
Durante el año formado por el último semestre de
embarazo y el primer semestre de vida del bebe debe también presentar bienestar, contar con el apoyo de su familia
y de la sociedad. Para esto es fundamental el papel que desempeña el estado
asegurando este desarrollo. Al respecto me parece que lo ideal es un prenatal
de 6 meses y un post natal también de seis meses, lo que permitiría que durante
ese año la madre se aboque principalmente al cuidado de su salud y a la del
sujeto que está formando. Posterior a esto, durante el periodo de dependencia
relativa (desde 6 meses de vida del bebe hasta el año) la madre podría empezar
a ausentarse progresivamente.
Tratamiento
oportuno.
Una vez desarrollada una psicosis, las primeras
intervenciones, es decir durante el primer año, son importantísimas, y puede
implicar importantes cambios positivos en el curso del trastorno.
Mientras más pronta es la intervención en la fase
aguda de la enfermedad, es decir cuando se presenta el primer brote psicótico,
puede aumentar la efectividad de los tratamientos. Disminuyendo las
características de los síntomas residuales de la esquizofrenia, éstos se
mantendrán durante largo tiempo después de superada la fase aguda. (http://www.google.cl/url?sa=t&source=web&cd=1&ved=0CBgQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.aen.es%2Findex.php%3Foption%3Dcom_docman%26task%3Ddoc_download%26gid%3D2993&rct=j&q=L%C3%ADneas%20estrat%C3%A9gicas%20en%20Atenci%C3%B3n%20Temprana&ei=0T4OTo2rE4zogQfYkcncDQ&usg=AFQjCNEcF1OfGMgjszCwyc_4P7Ntypg36g)
Es relación a este aspecto es fundamental que se
asegure una atención completa que considere todos los aspectos terapéuticos
involucrados.
Posteriormente a la finalización de la fase aguda
existe riesgo de adquisición de depresiones, riesgos de suicidio y un elevado
estrés en quien sufre el trastorno.
El drama que implica la afección de una psicosis
para el paciente, significa a la vez un impacto intenso para su familia. La
mayoría de los primeros brotes psicóticos, como ya he planteado en otra nota,
se producen con mayor frecuencia al final de la adolescencia e inicio de la
edad adulta, por lo que los padres de los afectados generalmente no pueden
sustraerse al dolor y el sufrimiento que puede implicar la afección de su ser
querido. En Chile, un estudio de Loubat y Cuturrufo (2006) (http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0717-92272007000400002&script=sci_arttext), plantea que un 95,7 % de los padres enfrenta
la situación con una reacción depresiva, desbordándose por la situación y
siendo pesimistas, lo que sugiere que la enfermedad es una de carácter familiar
como debe serlo su abordaje.
Al respecto he podido constatar la tendencia tanto
de padres como de hermanos psicóticos a culpabilizarse por la enfermedad que
sufre su ser querido. Me parece, en
función de lo anterior, que puede ser positiva la evaluación de dichos
familiares para pesquisar la existencia de síndrome depresivo reactivo a la
enfermedad de su cercano.
Otro aspecto complejo en relación al tratamiento de
los pacientes que sufren algún trastorno psicótico está relacionado con los
costos monetarios implicados. Al respecto, hoy los mejores fármacos
antipsicóticos podrían no estar al alcance de la mayoría, ya que algunos
precios de referencia están alrededor de los 50000 pesos. En otras palabras una persona que reciba el
sueldo mínimo difícilmente podría acceder a estos tratamientos, lo que incidirá
en todo el curso del trastorno, es decir, a lo menos en algunos años de vida de
la persona afectada. Lo anterior puede estar relacionado al empeoramiento del
trastorno y de sus demoledores efectos.
En pocas palabras el problema de los trastornos
psicóticos es uno que va más allá de quien lo sufre y una intervención clínica
individual hacia él enfocada. El problema involucra aspectos económicos,
familiares, sociales, y estatales. Parte importante de su abordaje requiere de
la generación de políticas orientadas a la prevención y tratamiento temprano, a
la reducción o facilitación de acceso a los costosos fármacos. De intervención
en la familia de quienes sufren el trastorno. De apoyo a las madres embarazadas,
para que puedan gozar de buena salud física y tranquilidad a lo menos desde el
segundo trimestre de embarazo y la posibilidad de dedicar todo su tiempo
durante los seis meses siguientes del nacimiento a su hijo, en un ambiente que
le permita un buen estado de ánimo, pues a este nivel se generan los cimientos
de una salud mental. Y en definitiva de la construcción de una sociedad sana.
Existe un arduo trabajo por delante para comprender
en profundidad todos los aspectos involucrados en las psicosis pero con lo que
hoy sabemos es posible hacer mucho más.
cel/whatsapp: +56 9 6695 0125
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